Una ducha de agua fría para mejorar la salud



Durante el calor del verano, quizá una ducha de agua fría es la cosa más agradable para muchos de nosotros. Otros se aferran a la idea de que una buena ducha es una ducha caliente. ¿Cuál de estas dos, sin embargo, puede ser más útil para la salud de nuestro cuerpo?

Está demostrado que una ducha de agua fría puede mejorar definitivamente el estado de salud del cuerpo, además de los beneficios que puede aportar a la piel. Ayuda a que se cierren los poros y que se mantenga más joven y elástica por más tiempo.

Si tu pareja o tus hijos se han duchado y han gastado toda el agua caliente que había, no te alteres innecesariamente ya que el agua fría tiene más efectos positivos que la caliente. Lo mejor es que aceptes la falta de agua caliente como un regalo saludable para tu cuerpo.

Ducha de agua fria

Una ducha fría tiene un efecto refrescante y energizante para el cuerpo, de manera que podrías reemplazar fácilmente tu café de por la mañana con una ducha fresca. Incluso por la tarde una ducha tibia te ayudará a deshacerte del estrés acumulado y de la tensión obtenida durante el día y te proporcionará un sueño largo y placentero.

El agua fría genera un estado de ánimo positivo y se puede usar como un medio eficaz para el tratamiento de la depresión. Igualmente esta ducha ayudar a mejorar la actividad cardiaca y la respiratoria ya que satura el cuerpo con oxígeno, promueve una mejor circulación y acelera el metabolismo. El baño regular con agua fría  previene la aparición de problemas arteriales, dolores de cabeza, subidas de la tensión y caídas de la presión arterial.

Una ducha fría puede ayudar a mejorar tu dieta. En otras palabras, bañarse con agua fría acelera el metabolismo y ayuda a eliminar el exceso de grasa del cuerpo. El frío estimula la descomposición de la grasa saturada en el cuerpo y a la pérdida de peso.

La ducha de agua fría provoca la formación de las células de la sangre, que a su vez significa que tu sistema inmunológico se volverá más fuerte.

Bañarte con agua fría también tiene un efecto de embellecimiento ya que hace que la piel se vuelva fresca, flexible y suave ya que esta agua contrae los poros y ayuda a combatir el acné y las espinillas. El agua caliente no ayuda a secar la piel y lo que hace es estimular la producción de grasa. El agua fría, por el contrario, ayuda a mantener una apariencia saludable y un cabello fuerte y sano. Éste se vuelve más brillante y menos graso y podrás comprobar cómo, con el tiempo, incluso la celulitis disminuirá notablemente. Es recomendable darse una ducha de agua fría por las noches ya que, además de relajar,combinado con un suave masaje ayuda a conciliar el sueño.

 

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