Beneficios de la vitamina B1 (Tiamina)



La vitamina B1, también conocida como tiamina, es una vitamina hidrosoluble clave en el procesado de los hidratos de carbono y en el metabolismo de grasas y proteínas, razones por las cuales es indispensable para el correcto desarrollo de niños y lactantes, en los tratamientos médicos con fármacos que alteren el sistema inmunológico, en dietas, y en líneas generales en todos los aspectos de la vida.

Además de ello es de vital importancia en el correcto funcionamiento del sistema nervioso y en la salud de la piel, siendo también adecuada para combatir enfermedades degenerativas. Incluso puede resultar muy beneficiosa para personas con diabetes, pues una de las funciones de la vitamina B1 es la de proteger las células ante niveles elevados de glucosa en sangre; o con alcoholismo crónico, ya que el abuso del alcohol puede conllevar deficiencia de tiamina.

Una vitamina esencial de la que una insuficiencia permanente puede derivar en diarrea, pérdida de peso, anomalías metabólicas,  insuficiencia cardíaca, neurodegeneración, problemas psiquiátricos (depresión) y conductuales (irritabilidad, torpeza mental, etc.), vómitos, pérdida de sensibilidad en las extremidades, confusión mental y dificultades en el habla, problemas en el aparato respiratorio, hipertensión, etc.. Es más, sin ir más lejos, estos síntomas son también muy comunes en el beriberi, una enfermedad que de no ser tratada adecuadamente puede ser mortal (los lactantes son más sensibles).

No es complicado encontrar fuentes de vitamina B1 adecuadas a todas la dietas y bolsillos, ya que se halla de manera natural en levaduras, legumbres, huevos, cereales integrales y arroces, frutos secos, hígado de vaca y carnes rojas en general. También la encontraréis en la leche y en las naranjas, por lo que si os tomáis al desayunar una taza de leche con unas rodajas de pan integral y un vaso de zumo de naranja, iréis servidos de B1. Y no temáis tomar en exceso, pues a diferencia de otras vitaminas, una hipervitaminosis derivada de una ingesta excesiva de B1 no tiene graves problemáticas asociadas. Es más, lo más que puede llegar a darse es un pequeño mareo o quizá una alergia puntual; y ello si se consume 100 veces la cantidad diaria recomendada; vamos, una salvajada. Para que os hagáis una idea el consumo ideal de la vitamina B1 se sitúa entre 0,4 y 1,4 mg diarios, una cifra de dependerá de la condición física de cada uno, de la edad y también del sexo.

De todas maneras ya sabéis, que como siempre, en el equilibrio está el secreto.

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